Muñeca 1
Eres de la noche eterna
De dentadura de acero, sexo y opio
Puma de la mañana, fauces y leche.
No quiero mirar y miro,
el aliento helado de tus ojos muertos
Es la simiente, origen y destino
muda estampa primigenia.
Vulva húmeda y caliente.
Diosa hija del nahual nocturno
de la luna herida y sangrante
Esperas rayos y entregas frio.
Mártir del amo, doñita bruñida
con piedra turquesa.
Gritos, escandalo,
revuelta en el patio del jazmín
un macho ha robado la niñita
de su altar.
Sacrílego y borracho muere
con espuma azul en los labios.
Todo empieza.
Arad los campos, quemad los rastrojos
que llega el tiempo de la siembra
Muñeca 2
I
Vienes con la lluvia y te vas
con el viento, eres del aire y
el fuego.
Siempre virgen bendita.
Antes de la espada tú ya
habitabas la tierra salvaje,
pura, clara, azul y roja.
azul de flujo y roja de sangre.
II
Me invitas a mirarte.
Quiero acariciarte,
besarte,
abrasarme contigo.
Es imposible, solo
puedo admirarte.
III
Entrañas un secreto que nadie
puede robarte.
Eres enigma, incógnita.
Alfa y Omega.
Juez y parte.
Que los viejos dioses
te acompañen en tu
viaje.
Muñeca 3
Violeta se llama, ojos verdes
morena del campo, vive
en la hacienda.
Hija de su madre, ayuda en la
cocina, derrama aceite en la
sartén.
-Que bonita es mi niña!-
Dice la abuela viejita, piel
ajada por el viento sur que
abrasa.
Entra el padre en la cocina,
con espuelas en las botas
y revolver en el cinto.
La niña se hecha en sus
Brazos y el la acaricia.
Y Violeta se ríe con los ojos
sin abrir los labios y espera
y espera a un muchachito
de la otra hacienda.
Y por el camino viene con cuatro
rosas y veintiún claveles.
Violeta se alegra, y la madre
y la abuela.
Muñeca 4
I
Eres la belleza golpeada
escondes el dolor tras
tu mirada.
Habitas en el norte
donde nunca amarillea la hierba
y los prados son inmensos,
vives con los druidas, con
los ciervos, con la tierra.
Eres de masa de pan
de corteza de castaño
de frutos del bosque
Hueles y rezumas pasión.
Tus labios de mujer niña,
me dejan abierta la herida
del amor.
II
Flotas, caminas sobre el agua del
mar, vuelas. Eres una hespéride.
Vives en el occidente, en las montañas
cercanas al océano, cultivas
frutas para los dioses, tus padres.
Tú eres un ser del cielo y sé que no
podré llegarte.
Sufro y vivo en silencio
Muñeca 5
Te deseo, me muero por ti
tus labios, tus ojos, tus pechos.
Tu norte no lo quiero, el sur
tu sagrado sexo, cálido y amable.
Yo loco buceo en ti, en tus ojos
rasgados, en tu oriente sin fin.
El prostíbulo, el lupanar, el burdel
en todos te busco para morder
tu boca, para lamerte toda.
Te acaricio la piel y es de seda
tus senos de alabastro tus pezones
de reina.
Quiero un beso largo y profundo
caliente, lleno de adormidera
y olvido. Tu cuerpo mío, también
tu tristeza. Has dejado de ser
niña tienes veintiuna flor en
las caderas, que acogen y se
revientan en leche y miel
en flujo y espesa niebla.
Muñeca 6
Por los resquicios de tu boca
se mueven pececillos de colores,
tus labios albergan dragones.
Eres muy dueña de tu cuerpo
y lo das a quien quieres, tú
mandas, tú demandas, ahora
obediencia, ahora sábana santa.
Tu cama es de hierro y tu vientre
de seda y escamas de plata.
Tus pechos desbordan ansia
y ganancia de amor de gata.
Alimentas el deseo con la mirada
con tus cabellos, con tus nalgas.
Eres pasión de casa latina y nadas
en un estanque de leche de pantera
Se te cae una gota de esencia de.
hembra e inundas la estancia.
Los hombres se vuelven locos
y los muchachos crecen deprisa.
Tú posees, tú escoges, tú te das.
Tienes la sangre de fuego y, la pureza
de una niña, también eres mártir
y santa.
Muñeca 7
Eres de nieve, eres de frio
de viento, de escarcha
eres norte, eres madre
pares, sufres y callas.
Tu hombre te maltrata
se ensaña, te golpea
te posee y te mata.
Tus padres navegaban
los mares más bravíos.
Conquistaban, luchaban
a sangre y fuego, pero ya
no están para cuidarte,
te has quedado sola en la nada.
Resta tu cuerpo amortajado
con hielo, con madera de haya
y con ramas de abeto sin savia.
Muñeca 8
Miente la luna y nos engaña
dice que está triste ¡y es de plata!
Tiene una trampa la luna que nos
Atrapa.
Llora lágrimas de pena antigua y
crea la marea alta y la baja.
Sigue su curso el agua, siempre
Abajo, siempre preñada con
peces y con algas, con pedacitos
de hembra menstruada.
Se llega la Luna donde está la
moza cobijada y le dice al oído
cosas muy sabias
como ser sirena y cantar al alba
como llamar al hombre y robarle
el alma.
Muñeca 9
Eres criatura de luz,
simiente solar,
hija de chamán.
Los astros rigen tu destino
te guían al altar.
Hoy no hay ningún
Enemigo que inmolar
pero el dios solar
necesita sangre
sangre para obrar
la maravilla de la
siembra y la fecundidad.
Tormentas, rayos y hielo
Devastan tu hogar.
Veintinueve ojos tiene
tu padre y de oro un puñal
con una sola Sangre
que ofrendar.
Mañana al alba
serás entregada en cuerpo
y alma.
Te arrancaran el corazón
y aplacaran al dios solar
Tú te sometes sin llorar
pero dejas una mirada
muerta , triste
imposible de olvidar.
Muñeca 10
Naturaleza muerta, negra.
Cachivache inútil, trasto
carne rasgada por el látigo
sexo cortado por la cuchilla.
Nadie se apiadará de ti
nadie te querrá con amor
de hermano. Serás solo una
esclava al servicio del señor.
El color de tu piel, tu África
tu sabana, tu Kilimanjaro
tu libertad, te la han robado.
Te llevan a países extraños,
no entiendes nada, solo trabajo
y dolor.
Dime como huele la muerte
que vives, la eterna violación.
Quisieras gritar y no te sale
el grito, solo sudor enfermizo
heces de caballo y tu jergón.
Muñeca 11
¡Pero que bonita eres!
Vida, pura vida que nace.
Me adentro en tus ojos
verdes, en tus esferas
celestiales.
Crece, no te des prisa
pero crece
El mundo te espera,
no aceptes precios
ni condiciones, eres
mujer, eres libre.
Eres hija de los dioses
Eres de pan con miga,
Eres de alma y carne,
huye siempre de la soga
de las cuerdas y cadenas
nunca dejes que detengan
Siembra un poco de tu verde
y veras vergeles, con frutos
silvestres, amapolas y
tulipanes, flores de todas
las clases.
Vive y da vida sin mesura
tú eres el brote, tú eres principio
Dame un beso en la mejilla
con tus labios de mujer niña
yo lo acepto con cariño
y con ternura.
Muñeca 12
I
No soy nada sin ti
pero lo quiero todo
para mí.
Nos parieron en el
mismo parto.
el mismo llanto
los mismos espasmos.
Nuestra madre
nuestro padre
nos criaron como
una, pero no, tú
eres tú y yo soy yo.
Te quiero y te envidio
te odio te maldigo
y te amo.
Una vez me hice sangre
tu te pinchaste con un
alfiler y depositaste una
gota en mi herida,
sentí amor y asco
te besé, nos besamos
luego escupimos
y nos separamos.
Muñeca 13
II
Ahora todos saben ya
que nos amamos y
nos odiamos.
No diré más que tú
no quiero ser más
que nadie
Arderé por mi pecado
ser hermana y no adorarte.
Solo te diré que sin ti
no tengo razón para existir
estamos ligadas sin remedio
pero no me quieras asir.
Yo también te desprecio
y no encuentro sitio en
mi alma para colocar
lo que siento por ti.
Será nuestro sino, vivir
entre el amor y el odio.
Vida salvaje, que me causa
miedo y horror y un eterno
sufrir.
Muñeca 14
Eres de algodón de caramelo
de pez con pan, de leche y
miel.
Naciste rica, nunca te faltó
nada, solo y solo es mucho
te faltó la libertad. Jaula
dorada infierno de padre.
Inocente si, tonta jamás
que nadie crea que se te
puede mancillar, tu pureza
se preservará, custodia de
oro y plata tu virginidad.
No me mires más que es
difícil volver mi vista atrás.
Que ojos tienes niña, en otra
cara serian maldad,
pero no en tu rostro
que es celestial.
Muñeca 15
Se encuentran cristales
por el suelo. Cuchillas de afeitar,
rompecabezas molestos
violencias, lesiones, tortura
familiar. El padre la madre
ley de relatividad sin Einstein.
Sal a jugar con los patos, patio
de ciudad. Polluelos y gatos
asesinos en la vecindad.
Diez granos de maíz para cada
animal. Se oyen gritos dentro,
no pasa nada, todo es igual.
Los bichos degluten el maíz
y ella, la niña de la justicia se
pone a repartir el agua limpia
con un vasito de cristal.
Es mestiza, padre negro
Madre blanca, color gris.
Punto y final.
Muñeca 16
Vienes caminando levemente,
tus pies descalzos apenas rozan la hierba.
Tu tez clara refleja la luz de la mañana.
Cuando tu belleza apuntaba
fuiste vendida por tu parentela.
Cristales afilados para la niña gheisha.
Rota, quebrada. No pudiste hacer nada.
En tus ojos se ven aguas oscuras,
pozos sin fondo, quietud de piedra
y ahogo de un llanto venenoso.
¿ pena?
No, no es pena, es un espanto contenido
es un morir eterno
un errar siempre perdido
un dolor que es helado pero quema.
Te han roto, te han usado, eres cieno,
espanto, nada.
Veo tus labios, puro deseo contaminado
¿Qué bestia te los ha mordido?,
¿Qué loco de lujuria te los ha besado?
Quisiera acariciarte, tú te dejas
no te apartas, me aceptas
acatar y silencio, no hay queja.
Podría poseerte con solo mover mi mano,
abrazarte y penetrar tu alma desgarrada.
Pero Violeta en la frente y espuma marina
En la mirada.
Muñeca 17
De tu dedo cae una gota
cae en un lago y la onda
marina se abre en círculos
y cada uno es un astro.
De ti emana todo lo creado
con tu amor has dado calor
y vida.
Caballos en la playa, luz
que no quema y traspasa,
niña jugando con un aro
maniquí articulado.
Tres gracias en un vaso
De vidrio barato.
Todo es amado, venerado
el arte renueva y es eterno
siempre vuelve, es inmortal
nunca no existe, siempre es
exacto.
Tú obra maestra el ser humano.
Muñeca 18
Me llaman bruja
porque soy libre
nado desnuda
en el lago. Hija
de druida, leo
las piedras y los
astros.
Soy de fuego y
de hierro, de haya
y fresno, de roble
y acanto, de luna
y prado.
Soy origen, soy
principio. Canto
salmos, lloro perlas
cuando me inunda
el llanto.
No tendré esposo,
los hombres no
pueden amarme
temen la magia,
les causa espanto.
Muñeca 19
Te Conocí de noche en una
taberna oscura y sucia, fue
un segundo, mirada fugaz
encontré tus cabellos al
resplandor del hogar,
te quise para mi, nadie más.
Tú mi niña yo tu amo, te
compre al dueño, poco dinero
Te quise utilizar pero no pude,
tu candor, tu virginidad no eran
para un puerco sin alma.
Te compré ropa y te vestí, como
una señorita de postín, falda de
raso, guantes de seda y sobrerito de
alelí.
Bien comida y servida eras una pequeña
dama. Te amaba.
Amor puro y sincero pero celoso
de ti, nunca consentí que pudieras
Ir con otro y ser feliz.
Te quedaste a mi lado hasta el día
en que morí.
Muñeca 20
Cuanta pena tienes, y es pronto
pero ya sientes el bramar del
toro, que te empuja, que te viola
con su cuerno, con su verga hambrienta
Tienes pocos años y ya te prostituyen
te venden, te vejan, te dan opio
y vives un sueño ponzoñoso
de calavera. Vives entre basura entre
escombros, entra latas y ratas yertas.
En la chabola entre cartones y drogas
te inyectan adormidera.
Y tú no gritas, te dejas porque no
puedes, porque en vida estás muerta.
Cuanto dolor y oprobio, deja tu cabellera
suelta y pide que venga el ángel
de la noche eterna y descansa en paz
niña muerta.
Muñeca 21
Has vivido y has llegado
a la edad dorada, la edad
del saber. Saber que no
hay alguien de nadie.
El tiempo te ha mecido
te ha acariciado desde
la cuna hasta la vejez.
Tienes la belleza intacta
tus cabellos de nieve, tu
saber en la ventana de los
ojos, tu querer desapegado
tu entender.
El dejar crecer a los tuyos
en la libertad y el saber.
Acariciar a los lirios sin
Cortarlos, sin querer poseer
La vida ajena, y dar la propia
A quien tenga necesidad
Te quedas pensando feliz
en un rosado atardecer.
Muñeca 22
Ha llegado al fin la mujer.
mujer futuro, mujer reparada,
evolucionada. No más desgracia
eres sino y juventud, eres sagrada
ya no cantaremos tristes tonadas.
Se acabaron las hadas, las brujas
el alma revive, y corta el aire su
masa volatilizada, atomizada.
La semilla se dispersa y fecunda
la tierra nunca hollada, nacen las
plantas, los árboles, los hayedos,
ríos y mares, continentes y playas.
Ahora es tiempo de siembra, ya
vendrá la cosecha, la mies madura
será cortada, se llenarán los graneros
y las cuadras rebosaran corderos
y cabras y terneros y potros y toros,
la naturaleza nunca será ya muerta,
tú eres alma mater de mar y tierra
Muñeca 23
Eres el hombre que complementa
a las mujeres, no vienes a destruir
vienes a crear, a emparejarte con
todas ellas. Vienes a ser amigo,
hermano, cómplice, camarada.
Amante honesto de pies a cabeza
eres un igual, ni menos ni más.
Hombre reciente, tu solidaridad te
honra, te llena, te desborda, admiras
lo creado, la fecundidad, siempre
Tú tienes tu feminidad, no la escondes
no hace falta, es así como te quieren
tus compañeras. Como te esperan los demás.
Eres viril sin avasallar, te sabes comportar.
eres digno de ti mismo y de tus hermanas.
Mujer nueva y hombre nuevo se pueden
amar de igual a igual. ¡Amémonos pues!
Que se haga el prodigio de la libertad.
AUTOR: Antoni Cabanes Molina